Receta de crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos

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| 4| 45 min
Crema de calabacin y puerros con o sin quesitos

Las cremas de verduras son una forma fácil y sabrosa de comer verduras. Constituyen un plato muy ligero y se prestan a infinidad de variaciones y matices gracias a que podemos realizar mezclas de verduras muy interesantes y combinarlas con especias, quesos, hierbas, «tropezones» crujientes…

Esta receta de crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos es una de esas cremas que me encanta preparar en casa de forma habitual, de hecho es de mis cremas preferidas. Súper sabrosa y resultona, tiene una textura muy cremosa gracias a la patata y el sabor de la verdura se ve acentuado con la incorporación de un chorrito de vino blanco. ¿Qué más se puede pedir? Pues si, además es muy fácil y rápida de preparar y se puede congelar sin problemas.

Añadir quesitos es opcional. Le aportan una cremosidad cercana a cuando añades nata, que también es una opción. A nosotros nos gusta prepararla sin quesitos, está ya deliciosa de por sí, pero te enseño en la receta cuando y cómo incluirlos.

Si te gustan las cremas, no te pierdas nuestra sección de sopas y cremas, donde encontrarás nuestra crema de calabaza y zanahoria, saludable y deliciosa, la riquísima crema de zanahoria, muy fácil y cremosa, además de la crema de verduras casera, perfecta para aprovechar las verduras que han madurado en la nevera y quieres gastar. También está riquísima la famosa vichyssoise al igual que su variante en caliente, la crema de puerros. Además te va a encantar la clásica crema de calabacín y puerros, la crema de brócoli con ajos tiernos y patata o la crema de champiñones con (o sin) nata, y si quieres innovar no tienes más que preparar la crema de colinabo con brocheta de almejas y anchoas. También sienta fenomenal esta sopa de verduras casera, saludable y reconfortante.

Y si buscas un puré de verduras, seguro que te encanta este puré de calabaza o el puré de calabacín y puerros con queso al igual que el aromático puré de zanahoria y jengibre. Y ya que estamos con los purés, no te pierdas el clásico entre los clásicos, el puré de patatas casero, ¡qué sencilla delicia!

 

Ingredientes para hacer la crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos (4 personas):

  • 2 calabacines de tamaño grande.
  • 2 puerros.
  • 2 patatas medianas.
  • 50 ml de vino blanco.
  • Agua, un vaso de 200 ml por persona.
  • 2 quesitos (opcional).
  • Picatostes o pan tostado para decorar y acompañar.
  • Aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida.

 

Preparación, cómo hacer crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos:

  1. Corta el tallo verde y las raíces de los puerros, quítales la capa más externa y córtalos en rodajas finitas. La parte verde puedes reservarla para preparar un caldo casero.
  2. Lava las patatas un poco si tienen mucha tierra y pélalas. Córtalas en cuartos y después en rodajas finas.
  3. En una olla que tenga tapadera pon un poco de aceite y sal y echa el puerro. Deja que se cocine a fuego medio removiendo de vez en cuando durante unos 5 minutos sin dejar que se dore. Si se pegan o doran las verduras, baja la temperatura del fuego y échales un poquito de agua.

    Cocinamos el puerro

  4. Añade la patata a la olla, revuelve bien con el puerro y cocina durante 5 minutos.

    Incorporamos las patatas

  5. Mientras, lava los calabacines y córtalos en cubitos. Agrégalos a la olla y cocina todo durante otros 5 minutos más, removiendo de vez en cuando.

    Añadimos el calabacín

  6. Sube el fuego para que esté alto e incorpora el vino blanco y deja que se evapore el alcohol, tardará unos 2-3 minutos.
  7. Añade un poco de sal y el agua, en este caso 3-4 vasos aunque esto depende de cómo te guste de textura, más o menos líquida, así que puedes echar 3 y, al final del proceso, decidir si le falta agua o no. Yo lo que suelo hacer es cubrir justitas las verduras con agua, incluso que sobresalgan un poco, y la textura final es cremosa pero no densa.
  8. Deja que se cocine todo junto y con la olla tapada a fuego medio durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando. Aparta la olla del fuego cuando compruebes, al pinchar las verduras y la patata, que están tiernas.

    Cocemos la crema de calabacín

  9. Ahora toca triturar la crema. Para ello puedes directamente introducir una batidora de mano en la olla (con cuidado de que no salpique) o bien triturarla con un batidor de vaso (es lo que yo suelo hacer) o un robot.Retira la olla del fuego y tritura la crema.
  10. Si quieres añadir quesitos, es en este momento cuando se añaden y así los trituras junto con la crema.
  11. Tritura bien para que quede cremosa, pruébala y rectifícala de sal. También puedes agregarle más agua si la textura te parece demasiado densa, esto ya va en gustos.

    Trituramos la crema de calabacín

 

Tiempo: 45 minutos

Dificultad: fácil

 

Sirve y degusta:

Puedes tomar esta crema caliente, tibia o incluso fría cuando aprieta el calor. A nosotros nos gusta tomarla sobre todo caliente o tibia, ya sea recién hecha o incluso del día anterior, sigue estando riquísima. Si te sobra puedes guardarla en un recipiente cerrado en la nevera 2-3 días sin problemas y también se puede congelar ya que la cantidad de patata que lleva no es mucha y no da problemas con la textura.

Sirve la crema en los platos de los comensales y decórala a tu gusto. A nosotros nos encanta poner unos picatostes en el centro, espolvorear pimienta negra recién molida y echar un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima, pero también puedes ponerle queso rallado, frutos secos, especias y hierbas… De cualquier forma siempre está de auténtico… ¡escándalo!

Crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos

 

Variantes de la receta de crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos:

Incluye otras verduras para darle un toque distinto: zanahoria, cebolla, calabaza, alubias verdes, alcachofas, champiñones… Existen un montón de combinaciones increíblemente ricas, ¡anímate a inventar!

Prueba a aromatizarla con especias o aliños y dale un toque internacional. El comino y el pimentón le van fenomenal, el curry le aporta un toque exótico delicioso y si pruebas a añadir un par de cucharadas de salsa de soja le dará un puntito asiático muy rico.

 

Consejos:

Procura que en ningún momento se doren lo más mínimo o se quemen las verduras. Si eso te ocurre puedes optar por una solución de emergencia: añadir un poco de agua para que se sigan cocinando pero no quemando, y por supuesto bajar la temperatura del fuego para que no vuelva a ocurrir. Los trozos quemados le aportan un amargor muy desagradable al resultado final.

Además de quesitos, puedes incorporar 50 ml de nata o incluso de leche evaporada (con menos grasa que la nata). El resultado será aún más cremoso aunque te animo a que la pruebes antes de agregar cualquiera de estos elementos, comprobarás que ya está de auténtico… ¡escándalo!

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