Mermelada de moras casera, con o sin pepitas

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Mermelada de moras casera, con o sin pepitas

Hay muchos productos que podemos comprar ya elaborados pero tienen una serie de ventajas si se preparan en casa, por ejemplo las salsas y las mermeladas. La principal es que así controlas los ingredientes que llevan, también es muy importante destacar que las puedes dejar a tu gusto y por supuesto se añade la satisfacción de haberlas preparado en casa.

Esta receta de mermelada de moras casera es muy sencilla de preparar y además te doy indicaciones para poder dejarla con o sin las pepitas ya que hay a quien le resultan molestas (me incluyo). Eso si, la mermelada queda buenísima, con un sabor potente a moras y es ideal prepararla cuando podemos cogerlas silvestres, hacia el final del verano (agosto y septiembre), aunque suelen encontrarse en los supermercados ya casi durante todo el año.

Puedes mantenerla en nevera varias semanas (no sabría decir cuantas porque en casa vuela) pero también puedes prepararla para conserva en botes esterilizados e incluso congelarla. Utilízala como prefieras, ya sea sobre la clásica tostada de mantequilla o con unas tortitas para el desayuno, o incluyéndola en canapés de patés y quesos e incluso en hamburguesas, ensaladas, salsas para carne, dulces y tartas.

Otras preparaciones que pueden tener un uso similar a esta mermelada son la mermelada de higos o brevas casera, la mermelada de tomate casera y muy fácil, el dulce de membrillo casero o carne de membrillo, el coulis de fresa casero o la compota de manzana casera, con (o sin) azúcar.

Y en cuanto a los usos, encajarían fenomenal sustituyendo al membrillo en estos crujientes de queso brie y pasta filo con dulce de membrillo casero. También puede sustituir a la miel en recetas como el queso fresco con miel y nueces (mel i mató) o ser la parte dulce que acompaña a unas riquísimas tostadas con queso Camerano e higos frescos aliñados, sustituir la cebolla caramelizada de estas hamburguesas caseras con queso de cabra, acompañar de forma fantástica unas tostadas con queso fresco casero o poner un toque dulce en estos blinis de nueces y albahaca con requesón y tomate seco. Y por supuesto, en el magret de pato con salsa de frambuesas se puede utilizar esta mermelada pero más diluida con agua para que quede fluida.

También podría darle un toque ideal a ensaladas como la burrata con ensalada de higos, piñones y vinagreta de albahaca o la ensalada de canónigos con queso de cabra, frutos secos y vinagreta de miel. También va genial con postres, por ejemplo coronando esta deliciosa tarta de queso al horno o una clásica panacota o panna cotta italiana.

 

Ingredientes para preparar mermelada de moras, con o sin pepitas:

  • 500 gr de moras, ya sean recién recogidas o compradas.
  • 200 gr de azúcar blanco o moreno, el que prefieras.
  • El zumo de 1/2 limón (en torno a 40-50 ml).
  • 100 ml de agua.

 

Preparación, cómo hacer la receta de mermelada de moras, con o sin pepitas:

  1. Lava muy bien las moras, retira cualquier ramita u hoja que puedan tener y ponlas en la olla en la que vayas a preparar la mermelada.
  2. Exprime el limón y cuela su zumo para que no contenga semillas.
  3. Echa en la olla el azúcar, el zumo de limón y el agua y déjalo todo junto reposar 1 hora.

    Mermelada de moras casera

    Dejamos reposar juntos los ingredientes de la mermelada de moras

  4. Enciende el fuego para que esté a temperatura media y en cuanto la mezcla empiece a hervir baja la temperatura para que esté suave y deja que se cocine entre unos 40 minutos.

    Como hacer mermelada de moras casera

    Empezamos a cocinar la mermelada de moras

  5. Este tiempo sirve para esta cantidad de mermelada ya que si preparas más o menos tendrías que cocinarla un tiempo diferente, sobre todo si hablamos de cantidades muy grandes.
  6. Mientras se cocina ve retirando la espuma que se forma por encima con una espumadera.

    Receta de mermelada de moras casera, con o sin pepitas

    Así queda la mermelada de moras antes de triturarla

  7. Aparta la olla del fuego y tritura la mezcla con una batidora de mano directamente en la olla a velocidad baja durante unos minutos (siempre que no tenga una capa antiadherente, si es así deberás colocar la mezcla en otro recipiente para triturarla).
  8. Pasa la mezcla por un pasapurés, chino o colador para retirarle las pepitas. Yo te recomiendo hacerlo porque hay muchísimas, pero es algo opcional. También puedes utilizar un colador que permita dejar pasar algunas pepitas.
  9. Si la mezcla obtenida es muy líquida siempre puedes devolverla a la olla y cocinarla unos minutos más para que espese, aunque debes tener en cuenta que cuando se enfría se espesa más.
  10. Antes de que se enfríe guárdala en recipientes de cristal. Te recomiendo realizar el proceso de conserva o bien guardarla en varios tarritos y congelarlos. En nevera aguanta mucho tiempo, no sabría decir cuanto pero varias semanas seguro.

 

Tiempo: 1 hora

Dificultad: fácil

Sirve y degusta:

Conserva la mermelada con las indicaciones que he dado más arriba. Si la sueles utilizar a menudo puedes preparar de una vez más cantidad y así tener para todo el año aprovechando el final del verano que es cuando se pueden encontrar moras, aunque ahora suele haber casi todo el año a la venta.

Para mi no hay mayor disfrute con la mermelada que untarla sobre una tostada con mantequilla o con queso crema, es uno de esos desayunos sencillos que me encanta. Eso si, esta mermelada concretamente es muy versátil para ser utilizada en otras preparaciones, por ejemplo de relleno o cobertura de tartas y dulces como las magdalenas o las tarta de queso. También en recetas saladas, ya que se puede utilizar en canapés, acompañando a quesos o incluyéndola en cualquier estupenda salsa para carnes hecha con sus jugos o similar y queda estupenda, por ejemplo se me ocurre que con pato es una maravilla. La uses como la uses, siempre está de auténtico… ¡escándalo!

 

Variaciones de la receta de mermelada de moras, con o sin pepitas:

Son pocas las variaciones que se pueden introducir en una receta así, quizás la principal sea la de las pepitas. Personalmente me resultan muy molestas así que procuro colarla todo lo que puedo para que no las tenga.

Si quieres aromatizarla de forma diferente siempre puedes incluir ralladura de algún cítrico como lima, limón, naranja o pomelo, e incluso especias como cardamomo, anís estrellado o canela.

 

Consejos:

Si preparas una gran cantidad de una vez puedes guardarla en varios recipientes en la nevera o en el congelador para ir consumiéndola o incluso regalarla.

Es importante que la vigiles en los minutos finales para que no se seque demasiado ya que una vez guardada y fría se compacta un poco más y sería una pena que después costase utilizarla para untarla.

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