Sopa de cebolla gratinada

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Sopa de cebolla gratinada

Una receta clásica pero que nunca pasa de moda, y a mi me encanta. Además la combinación con las tostadas de pan y el queso gratinado es sencillamente sublime, no me extraña que lleve unos cuantos siglos esta receta danzando entre las más reputadas mesas y ahora sigamos disfrutando de ella. La verdad es que la receta de sopa de cebolla gratinada tiene pocos secretos, y aunque es un poco lenta porque requiere que la cebolla se caramelice tranquilamente, es muy fácil de hacer y el resultado es sabrosísimo. Además si nos sobra, podemos mantenerla en la nevera unos días o incluso congelarla, seguirá estando riquísima.

 

Ingredientes para preparar la receta de sopa de cebolla gratinada (para 4 personas):

  •  1/2 kg de cebollas blancas (alrededor de 6 cebollas).
  • 2 litros de caldo (a tu gusto: de carne, de pollo o de verduras).
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 40 gr de mantequilla.
  • 50 ml de brandy, coñac o vino blanco.
  • 2 cucharadas de harina de trigo.
  • Rebanadas de pan, 2 o 3 por persona (mejor si es del día anterior, que esté algo duro).
  • 100 gr de queso rallado (tipo gruyere,  emmental o parmesano, aunque puedes utilizar cualquier queso que te guste y se pueda gratinar).
  • Sal.
  • 2 dientes de ajo (opcional).

Preparación, cómo hacer sopa de cebolla gratinada:

  1. Corta la cebolla en juliana, que quede en tiritas largas y muy finas.
  2. En una cazuela mediana (suficiente para que te quepa toda la sopa para 4 personas) añade el aceite y pon el fuego medio-lento. Incorpora también la mantequilla, y cuando se haya mezclado todo añade la cebolla y un poco de sal, pues va a ayudar a que las cebollas se caramelicen.
  3. Ve dándole vueltas a la cebolla, y deja el fuego lo suficientemente lento como para que la cebolla siga haciéndose pero no se pegue. Deberá estar cada vez más transparente. Si te gusta que la cebolla quede muy blanquita, ten la cazuela tapada, pero si prefieres que coja un color ligeramente dorado, haz el proceso con la cacerola destapada (a mi me gusta más cuando coge un poquito de color).
  4. Al cabo de unos 20 minutos, añade la harina, remueve bien para que no quede ningún grupo y le de consistencia a la sopa, e incorpora el brandy, coñac o vino blanco y deja que se evapore durante un par de minutos.
  5. Incorpora el caldo elegido y sube el fuego para llevar el caldo a ebullición. Cuando hierva, baja el fuego de nuevo suave para que termine de hacerse durante 10-15 minutos.
  6. Tuesta las rebanadas de pan. A continuación, sirve la sopa en cazuelas individuales y pon encima las rebanadas de pan correspondientes (puedes restregarles unos dientes de ajo por encima, opcional), con queso rallado.
  7. Introduce las cazuelas en el horno durante 5 minutos a 210º, gratina (puedes encender solamente la resistencia superior) y sirve. Deliciosa!!
Receta de sopa de cebolla gratinada

Cómo preparar sopa de cebolla gratinada

Tiempo: 45 minutos

Dificultad: fácil

 

Receta de sopa de cebolla gratinada

Receta de sopa de cebolla gratinada

Sirve y degusta:

Nada más de sacarla del horno tómala bien caliente. Si tienes que hacerla unas horas antes de servirla, resérvala en las cazuelas, y cuando llegue el momento de tomarla, pon las rodajas de pan con el queso y gratina, que en 5 minutos estará en la mesa. Sírvela para una cena de postín cuando quieres ofrecer a tus invitados un plato muy sabroso y perfecto entrante sobre todo en los meses de más frío o en Navidad, pero también puedes hacértela un día cualquiera en el que te apetece tomar esta deliciosa sopa de cebolla y además tienes pan que se te ha quedado un poco duro del día anterior.

 

Variantes de la receta de sopa de cebolla:

A la hora de elegir el queso le estarás dando tu toque personal. Quizás eres muy fan de la mozzarella y rallas un poco por encima, o incluso te van los sabores fuertes y decides añadirle unos pedazos de roquefort al pan para darle un toque potente de tu queso favorito.

 

Consejos:

Cuida bien la cebolla, que no se te queme y que además caramelice bien. Notarás que está caramelizada cuando se vea bastante transparente y además esté un poquito pegajosa. Si la pruebas, deberá estar dulce y muy jugosa.

Elige el punto de espesor que prefieres, jugando con la cantidad de harina. Hay incluso quien no le añade harina, quedando una sopa ligera y deliciosa, o bien quienes añaden más harina para convertir esta sopa en una crema de cebolla.


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