Lactonesa, la mayonesa (o alioli) sin huevo

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Lactonesa, la mayonesa o alioli sin huevo

Las salsas con huevo como la mayonesa o el alioli por fin tienen una alternativa sin este controvertido ingrediente que, en verano, corre el riesgo de sufrir intoxicaciones (por ejemplo, salmonella) y poner en peligro la salud de quien lo toma.

Por eso, y para no renunciar al sabor de estas salsas tan socorridas y sabrosas, existe una buena alternativa para salir del paso, que es la lactonesa, es decir, la mayonesa sin huevo, que es sustituido por leche. Por lo tanto, también podemos preparar alioli sin huevo utilizando de base esta lactonesa, y darle el puntillo de picor con la cantidad de ajo que prefiramos.

Estas salsas son ideales para acompañar aperitivos, como estas patatas con alioli ligero, las clásicas patatas bravas o incluso una riquísima ensaladilla rusa, que ahora podrás preparar sin problemas incluso en verano y llevártela a la playa 😉

Por supuesto, como acompañamiento, tanto la salsa mayonesa como la salsa alioli quedan perfectas con cualquier tipo de asado al horno, ya sea de carne o de pescado, o acompañando arroces como esta arroz negro con calamares, o la valenciana fideuá. Y si quieres preparar la mayonesa de forma tradicional con huevo, aquí tienes nuestra receta de mayonesa casera, con trucos para que te quede perfecta.

 

Ingredientes para preparar lactonesa, la mayonesa (o alioli) sin huevo (para unos 300 ml de salsa):

  • 150 gr de aceite (prefiero mezclar mitad y mitad de aceite de girasol y aceite de oliva virgen extra, para que salga de sabor suave). *
  • 75 gr de leche entera o semidesnatada. *
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 2 cucharadas de zumo de limón (opcional).
  • Para preparar alioli, necesitarás añadir 1 diente de ajo (si lo quieres muy suave ponle medio).

* La regla es siempre el doble de aceite que de leche, y en el caso del alioli añadir ajo al gusto.

 

Preparación, cómo hacer la receta de lactonesa, la mayonesa (o alioli) sin huevo:

  1. En el vaso de la batidora, echa la leche y después por encima y con cuidado, poco a poco, ve añadiendo el aceite, que se quede claramente flotando por encima de la leche.
  2. Para preparar alioli, pela el ajo, pícalo un poco con un cuchillo y añádelo. También echa la sal y (opcional) el zumo de limón.
  3. Introduce el brazo de la batidora hasta el fondo, déjalo completamente inmóvil y actívalo. No lo muevas hasta que notes que el fondo de la salsa está volviéndose cremoso y con textura espesa, es decir, está emulsionando. Es en ese momento en el que puedes ir subiéndolo y bajándolo muy poco a poco para que los ingredientes queden perfectamente integrados.
  4. Ahora que tienes la salsa lista, pruébala y déjala a tu gusto, rectificando de sal si es necesario. Para la textura, si la quieres más espesa puedes añadir más aceite y batir de nuevo, o bien añadir leche para que quede un poco más líquida (la textura más líquida es ideal para ensaladillas).
Receta de lactonesa, la mayonesa o alioli sin huevo

Lactonesa, la mayonesa o alioli sin huevo

 

Tiempo: 5 minutos

Dificultad: fácil

 

Sirve y degusta:

Una vez que hayas preparado tu lactonesa, con ajo o sin él, y le hayas dado la textura que más te gusta, puedes utilizarla para acompañar todo tipos de platos de carne, pescado, arroces, verduras, aperitivos y tapas… Ambas son salsas muy socorridas, y con esta versión puedes utilizarlas incluso en verano.

 

Variaciones de la receta de lactonesa, la mayonesa (o alioli) sin huevo:

Con esta base de lactonesa se pueden preparar un montón de salsas diferentes y variadas, simplemente añadiendo elementos como especias, hierbas o incluso otras salsas. ¡Experimenta y disfruta!

Si deseas preparar la salsa alioli casera clásica y que te quede muy sabrosa y cremosa, sigue esta receta de salsa alioli casera y en pocos minutos la tendrás lista.

 

Consejos:

Debes tener cuidado con la sal y sobre todo con el ajo, ya que aunque un diente parezca poco, lo cierto es que a la salsa le aporta un sabor muy potente. Para no equivocarte, prueba siempre la salsa antes de servirla, y rectifica de sal o de ajo a tu gusto. Si te has pasado de alguna de las dos, simplemente haz más cantidad de salsa añadiendo leche y aceite, vuelve a batir y pruébala de nuevo 😉

Si te gusta una salsa con sabor intenso, echa más aceite de oliva que de girasol, y lo mismo pero al revés para que quede más suave. Respecto al color, un buen truco para que amarillee y se parezca más al clásico alioli es añadir un poco de colorante alimentario.


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