Cómo hacer gambas al ajillo

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Gambas al ajillo

Prácticamente todo lo que sale del mar se convierte automáticamente en un manjar. Pescados, mariscos y cada vez más las algas aportan una cantidad increíble de beneficios para quien los consume, además de su especial sabor y lo fácil que es cocinarlos, que con un simple toque a la plancha o al vapor están listos.

Además se convierten en la estrella de las ocasiones especiales como las Navidades, y creo que principalmente es por dos motivos: la sencillez de las preparaciones y que, al ser productos no muy económicos, los reservamos para los menús navideños o las celebraciones más especiales. Si no fuera por eso, creo que los comeríamos a diario!

Las gambas al ajillo son un aperitivo muy típico y socorrido, lo tienes listo en apenas 20 minutos y es uno de esos entrantes calientes que no puede faltar en tus comidas y cenas de Navidad. Los ingredientes son muy básicos, y el toque especial lo ponen los ajos y las guindillas.

Puedes coger un montón de ideas de nuestros aperitivos a base de mariscos, como estos mejillones al vapor o los mejillones a la marinera, pasando por los sencillísimos berberechos en salsa verde que se preparan al vapor, sin olvidar los calamares encebollados que siempre triunfan. Otra opción muy original y sabrosa son estas huevas de pescado aliñadas con salsa verde, en cuya receta te damos trucos para que no se te peguen ni salten y te queden perfectas 🙂

 

Ingredientes para hacer gambas al ajillo (aperitivo para 4 personas):

  • 600 gr de gambas (pueden ser frescas o congeladas, siendo estas últimas más económicas y con las que se obtiene un buen resultado).
  • 4 dientes de ajo.
  • 4 guindillas (esto va en gusto, a nosotros nos gusta que se noten bastante).
  • Aceite de oliva virgen extra y sal.
  • ¡Pan para mojar!

 

Preparación, cómo hacer gambas al ajillo:

  1. Deja las gambas perfectamente peladas, sin cáscaras y limpias. Si utilizas gambas congeladas peladas no tendrás que realizar este paso.
  2. Pon las gambas en un cuenco con agua, suficiente para que se cubran por completo. Déjalas reposar así 30 minutos, aunque si puedes dejarlas una hora, mejor que mejor.
  3. Pela los dientes de ajo y córtalos en rodajas finitas.
    Ajos y gundillas para la receta de gambas al ajillo

    Ajos y gundillas para las gambas al ajillo

  4. Para preparar las gambas al ajillo siempre se han utilizado cazuelas de barro, aunque si no tienes una no pasa nada, utiliza tu sartén habitual. Ponle aceite de oliva hasta que se cubra de sobra todo el fondo y añade los ajos y las guindillas. Deja que se vayan dorando a fuego medio.
  5. Cuando el ajo empiece a tener un color ligeramente dorado, escurre las gambas y añádelas a la cazuela o sartén junto con un poco del líquido en el que han estado en remojo (2-3 cucharadas será suficiente) y sal al gusto.
  6. Sube el fuego y deja que se cocinen durante un par de minutos, y ¡listas!
    Como hacer gambas al ajillo

    Gambas al ajillo recién hechas

 

Tiempo: 20 minutos más 30 minutos previos de reposo

Dificultad: fácil

 

Sirve y degusta:

Como es un aperitivo que debe servirse súper caliente, debes saber que puedes prepararlas con antelación y dejarlas en la sartén o cazuela, y en el último momento darles un buen hervor y servirlas casi hirviendo a la mesa.

A nosotros nos encanta comernos las gambas acompañándolas con un poco de pan, y finalmente cuando las hemos terminado, mojamos el aceite que ha quedado, que estará picante y de… ¡escándalo!

Receta de gambas al ajillo

Gambas al ajillo

 

Variaciones de la receta de gambas al ajillo:

Cuando las dejas en remojo, puedes añadir un chorrito de vino blanco para que cojan un poquito de sabor. El alcohol para cocinar da un toque estupendo a todo lo que toca.

Puedes modificar las cantidades de ajo, guindilla y aceite como quieras, e incluso la cantidad de caldo de remojo que añades. A nosotros nos gusta que se note el picante y que haya suficiente caldo y aceite para mojar después, y lo conseguimos siguiendo esta receta.

 

Consejos:

Las gambas frescas tienen un sabor y una textura mucho mejores que las congeladas por motivos obvios, pero también es cierto que para este tipo de platos no veo necesario realizar el desembolso porque con gambas congeladas se obtiene un resultado muy bueno. Si fueses a preparar las gambas a la plancha, mi recomendación sería muy distinta 🙂

Para evitar las típicas manchas de aceite de los comensales que pinchan la gamba y hasta que llega a la boca, nosotros siempre optamos por cazuelitas individuales. Para ello, cuando tenemos listas las gambas, las dividimos en las cazuelitas, las ponemos en una bandeja de horno y las metemos durante 3-4 minutos al horno (previamente precalentado a 200ºC).


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